Lo primero que hizo Zant, tras recibir la orden de su maestro Rikimaru, fue acudir al almacén del campamento por algo de comida y bebida fresca para llevársela al misterioso peregrino que se acercaba al campamento.
Salió del seguro refugio de Sombra de Luna y comenzó a caminar hacia el desconocido.
Estuvo caminando aproximadamente una agotadora hora a través de la arena, hasta que al fin alcanzó la posición del extraño que ahora se había detenido como si estuviese esperando algo. Cuando estuvo suficientemente cerca, Zant, observó como el desconocido adoptaba una posición defensiva llevando su mano a la empuñadura de su arma.
Zant, se retiró el capuchón para que así pudiese ver su rostro, y acto seguido se dirigió a él diciéndole:
-¿Qué manera de recibir a alguien que se a propuesto a ayudarte es esa que tenéis vos cogiendo vuestra arma?-Zant, sonrió al desconocido y sacó un paquete y un odre de agua y continuó diciendo-Escuchadme bien caballero, si os portáis bien y contestáis adecuadamente a lo que voy a preguntaros, le entregaré este odre y el alimento que llevo en el paquete, es un trato sencillo, ¿No?, ¿Quién sois? Y ¿Qué es lo que os ha traído a estos lares?
Una vez dicho esto, Zant permaneció a la espera de la respuesta del desconocido, éste, relajó sus músculos soltando la empuñadura de su espada y comenzó a responder…
domingo, 27 de septiembre de 2009
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