viernes, 30 de octubre de 2009

Asertus y Sombra de Luna

-Pasad, pasad...-Dijo Rikimaru mientras se levantaba y acudía a recibir a Zant y Asertus -Así que aquella figura misteriosa que se acercaba al campamento eras tu.-Ambos se estrecharon fuertemente las manos demostrando que eran viejos conocidos.

-Sí, recibí el cuervo que mandaste y no podía negarme a volver a la acción

-Por lo que veo sigues como siempre Asertus, no has cambiado nada-Rikimaru hizo un gesto a Gascón que se acercó y le susurro algo al oído tras lo cual este salió corriendo de la tienda-Seguramente tendréis hambres, sed y sueño, sobretodo tu viejo amigo, has debido de hacer un muy largo camino para llegar a este nuestro nuevo hogar.

-Bueno, Zant me dio algo de comer cuando me recogió en el desierto, pero sed y sueño si que tengo, hace días que no pego ojo y más aún que no tocan mis labios algo líquido.

-Eso tiene arreglo, he mandado a Gascón a preparar la tienda comedor, allí tendréis toda la comida y bebida que deseéis, cuando hayáis saciado vuestra garganta y estómago podréis ir a vuestras tiendas a descansar todo el tiempo que necesitéis, de momento no tenemos prisa, la tormenta que se aproxima aún esta lejos.

-Bien entonces gustosamente haré cuanto me has dicho.

-Por cierto Asertus, una vez hayas descansado tengo algunas preguntas para ti, ya podéis iros.

-Maestro, perdone pero ¿Cuáles son nuestros aposentos? No nos lo ha dicho.

-No te preocupes por ello Zant, Gascón os acompañará a vuestras tiendas en cuanto se lo indiquéis.

viernes, 23 de octubre de 2009

La llegada al campamento

Tras andar una larga caminata por la arena, por fin llegamos al campamento de Sombra de luna, al entrar en el campamento vimos a una persona que se dirigía rápidamente hacia nosotros. Más adelante nos dimos cuenta de que era uno de los sirvientes, nos encontramos a un señor bajo y un poco gordo, también tenía una calva en la cabeza, entonces comenzamos a hablar…
-Mi nombre es Gascón, sirviente de Rikimaru. Lo siento pero el señor me ha dicho que no quiere que le interrumpan en estos momentos está teniendo una reunión con el caballero Heilor, ahora si me disculpan he de ir a realizar un encargo de Rikimaru.
-Yo soy Zant, el aprendiz de Rikimaru y este es Asertus un mago que viene a unirse a los Sombra de Luna, queríamos ver a Rikimaru.
-Cuando ellos acaben de hablar os recibirían encantados, el señor a sido tajante al respecto.
Heilor y Rikimaru acabaron de hablar, el ángel oscuro salió de la tienda de Rikimaru con el semblante serio y sin mediar palabra se fue del campamento, nos supimos a dónde. Nos dirigimos hacia la tienda donde Rikimaru esperaba nuestra llegada…

martes, 13 de octubre de 2009

Paso a Paso

Echo de menos los días en los que los dragones vagaban libres , eran abundantes y matabas por amor al arte. Ahora se trata de un exterminio ; o tu , o él. Si los adversarios se vuelven "enemigos" hemos de volver atrás y recordar viejos valores .
Honor , honradez , orgullo. Los paladines debieron de ser los primeros en olvidarse de quienes eran en realidad y ahora están muertos. Todos y cada uno de ellos. Y el cardenal . Sólo porque quise.

Devon caminaba por un árido desierto, cerca de la medianoche. El cielo estaba completamente despejado y la silueta de su armadura podía divisarse desde las dunas adyacentes. No había tiempo que perder , pues su retraso podría haber causado cientos de bajas entre sus nuevos aliados.
Ya han pasado 3 días desde que empezó su huida. Había que evitar los caminos conocidos , moverse de noche , pero ahora dejaron de importarle las formas.

Ahora sentía lástima por el burro , pero no podía seguir alimentándolo. Pero su cabeza le indicó rápidamente que había asuntos urgentes de los que preocuparse .

-Sombras - pensó acerca de las figuras que divisó . Se movían rápidas en la distancia , en su misma dirección -mejor no correr riesgos - pensó mientras preparaba su ballesta , cargaba una flecha y seguía a los caminantes con sigilo.

Camino al campamento de los Sombra de Luna

Habían emprendido el camino rumbo al campamento de Sombra de Luna…

Heilor no dejaba de mirar con asombro a aquella atormentada criatura que momentos atrás se comportara cual fiera hambrienta, ahora solo era un individuo confundido y lleno de remordimientos.

-¿Que te ha pasado?, pues buena fama como guerrero te precede, aquel con la fuerza necesaria para alcanzar la pluma seria capaz de hacer frente a mil demonios del infierno.- preguntaba y afirmaba Heilor a Jhazar.

-¡La pluma, si…!¡tan omnipotente artefacto, desbordante de energía, la gloria misma contenida!, todo fue tan efímero, tan fugaz casi como un sueño, recuerdo haber regresado a casa en un universo lejano a este rodeado de paz y armonía junto a mi amada y mi pequeña hija, pero una parte oscura y demoníaca de mi se quedo en estas malditas tierras de Mul-Sabbut consumiendo y alimentándose del poder de la pluma y una vez consumida la efímera tenencia de esta, la maldición renació mas fuerte que nunca en mi ser y todo aquel sueño se desvaneció, desde entonces me refugie en la Torre Defensora defendiéndome, luchando y buscando hacerme nuevamente con ella, la gloria, la pluma y regresar a aquel hermoso sueño…
Siempre estuve cerca de amigos grandes guerreros como Angheluz, Sir ILuvatar y del mismo Rikimaru, así apenas surgió una luz de esperanza, nos idealizamos libres del yugo del inmundo dragón sin nombre y sus jerarcas, no dudamos en unirnos a la comunidad que Rikimaru estaba formando en pro de la libertad, pero el poder de los jerarcas esta fuera de todo alcance que ni siquiera el demonio de los mil ojos liberado por el mismísimo poder de la pluma de la mano de Brancor, pudo hacerles frente, ya todo esta perdido y me encuentro completamente sumido en la oscuridad maldecido en venganza por los jerarcas…- mentaba Jhazar con tono de desaliento y frustración.

-¡Mientras haya vida hay esperanza Jhazar!- Replico airadamente Heilor para después ambos continuar el camino al encuentro con Rikimaru la sombra

martes, 6 de octubre de 2009

La Búsqueda

Una vez salí de la tienda del drow me dirigí directamente a mi tienda para recoger mis armas y una bolsa para poder llevar provisiones y me dispuse a buscar quien antaño fuera compañero nuestro, Jhazar, el Híbrido. Con un pequeño aleteo de mis alas me puse en marcha, surcando el desierto podía encontrar todo tipo de lugares donde pudiese estar, ya fueran cuevas, oasis, pueblos …

Durante un día y medio, sin parar casi para descansar no deje de buscar, encontré fieras criaturas de las arenas a las que tube que hacer frente, algunas más poderosas que otras pero siempre salia victorioso … pero seguía sin encontrarlo.

De pronto, un terrible escalofrío subió por mi espalda, lo que hizo que perdiera mi concentración y me precipitara contra el suelo. Ese escalofrío ya me era conocido puesto que lo sentí muchas otras veces, significaba que algo terrible a pasado, se había creado un desequilibrio en el multiverso, así que usando mis instintos intentaba encontrar el lugar del desequilibrio; cuando lo encontré, descubrí que estaba en un pequeño pueblo saliendo del desierto, me dirigí hacia allí directamente.

En cuando llegue, me quede estupefacto. Todos, absolutamente todos los ciudadanos estaban muertos … o al menos eso pensaba hasta que oí el grito de una mujer que pedía ayuda.

Salio de un callejón, empezó a correr por la calle mayor … pero alguien la sorprendería y empezaría a atacarla. Yo me quede viendo el espectáculo, pero cuando vi que le estaba absorviendo el alma decidí actuar y me enfrente a esa persona.

- Eh tu – grite – deja a la mujer en paz.
- No te metas en lo que no te importa miserable, o seras el siguiente – dijo con mucha rabia.

- No es propio de nadie ir atacando a las personas que nos traen a este mundo – dije, y saque mi espada para entablar una lucha.

Durante unos minutos luchamos hasta que el atacante paro y dijo:

- Ese símbolo... ¿ese símbolo es de Sombra de Luna, verdad?

- Así es , soy un Sombra de Luna, soy Heilor, El Ángel Oscuro ¿y tu quien eres?

- Yo soy Jhazar, el Híbrido, recibí un cuervo de Rikimaru.

- Jeje, tiene gracia, yo soy la persona que salí en tu busca. Disculpa que te haya atacado Jhazar.

- Tranquilo Heilor, tus razones te llevarían a hacerlo ... pero debo de darte las gracias por evitar que hiciera algo terrible.

- No tienes que darlas pero creo que lo mejor será dejar este pueblo y que te lleve hasta el campamento, así que pongamonos en marcha.

- ¿Y que hay de la chica? - dijo Jhazar – ¿Nos la llevamos o la dejamos aquí sola?

- Lo mejor será dejarla aquí. Le dare algo de mis provisiones y nos iremos al campamento.

Una vez nos pusimos en marcha a Heilor le entro un pequeño remordimiento por haber dejado a la chica sola pero ambos siguieron con la marcha hasta el campamento...

viernes, 2 de octubre de 2009

La Preocupación

Heilor caminaba junto con Rikimaru por el campamento de Sombra de Luna mostrándole la distribución del mismo, cuando por fin el Ángel Oscuro se decidió a preguntar a su amigo y líder Rikimaru.

-Amigo, ¿qué es lo que te preocupa?-Los dos se quedaron inmóviles frente a la entrada de la tienda del drow-Noto que algo ensombrece tu rostro...

-Heilor... Ya que estamos aquí entremos en mi tienda y hablemos en privado, así estaremos más cómodos y fuera del alcance de oídos indiscretos.

El elfo oscuro dejó pasar primero a su acompañante, la tienda que desde el exterior parecía pequeña hasta para un solo ocupante se combertía al traspasar la puerta en una gran estancia completamente amueblada con todo lujo de detalle, ambos se dirigieron hacia un escritorio situado al fondo de la estancia, una vez que tomaron los dos asiento Rikimaru hizo sonar una campanilla de plata y un sirviente apareció en la estancia.

-¿Qué desean los señores?-Preguntó el sirviente, un hombre de mediana edad bajo, con una calva incipiente y regordete.

-Buenas, Gascón, queríamos un par de jarras de esa cerveza enana ya sabes.

El hombrecillo salió de la estancia a cumplir el encargo de Rikimaru cuando se encontró con Zant y Asertus que entraban en el campamento y les informó que el drow y el ángel se encontraban reunidos, y se marchó acelerando el paso ara llevar las cervezas a los dos señores.

-Es raro que Gascón tarde tanto, bueno... Pues te voy a contar lo que motiva mi preocupación amigo...-el elfo se interrumpió ante la entrada de Gascón que irrumpió en la estancia rojo y sudoroso por las prisas.

-Lo siento señores, me encontré con el joven que vino con usted señor Rikimaru y un mago que venía junto con él no logré identificarlo, les comuniqué que ustedes deseaban mantener una conversación y no querían ser molestados.

-Gracias Gascón ya puedes irte.-El drow esperó a que Gascón saliera de la estancia para continuar la conversación- Bueno lo que me preocupa, tiene que ver con un viejo compañero de Sombra de Luna que ahora milita en otro clan, un héroe de guerra, desde que volví a poder moverme y comencé a mandar cuervos a todos los que considere oportuno no he dejado de oír unos rumores que no me han dejado dormir tranquilo...-el drow hizo una pausa para beber un largo trago de su cerveza- Y lo que más me ha preocupado es que el cuervo que envié a ese mago es el único que no ha regresado a su jaula... Sí lo que he oído es cierto, podría tener graves problemas... Necesitará de toda la ayuda que se le pueda prestar, y yo deseó ayudarle.

-¿Quién es ese que tanto te preocupa? ¿Cómo ayudarlo desde aquí?- le pregunto Heilor al drow.

-Es Jhazar, el Híbrido, quién me preocupa, y en lo de ayudarle.. Es ahí donde entras tú mi amigo, necesito que partas en su busca lo más pronto posible, si lo conozco bien vendrá, pero no sé si lo logrará, te necesita, nos necesita.

-En ese caso partiré de inmediato.

-Bien, te he dejado en tus aposentos un mapa con el camino a seguir marcado, he ordenado que te preparen víveres para el viaje y nos mantendremos en contacto vía cuervo amigo, hermano, y recuerda, lo más importante es que regreses con vida.

-Sí, señor.-Dijo el ángel y salió de la estancia dejando a Rikimaru solo con su cerveza.

El drow hizo sonar de nuevo la campanilla y Gascón reapareció.

-Gascón, puedes decir a Zant y a su acompañante que pueden venir a mis aposentos cuando lo deseen.

-Así lo haré.