viernes, 30 de octubre de 2009

Asertus y Sombra de Luna

-Pasad, pasad...-Dijo Rikimaru mientras se levantaba y acudía a recibir a Zant y Asertus -Así que aquella figura misteriosa que se acercaba al campamento eras tu.-Ambos se estrecharon fuertemente las manos demostrando que eran viejos conocidos.

-Sí, recibí el cuervo que mandaste y no podía negarme a volver a la acción

-Por lo que veo sigues como siempre Asertus, no has cambiado nada-Rikimaru hizo un gesto a Gascón que se acercó y le susurro algo al oído tras lo cual este salió corriendo de la tienda-Seguramente tendréis hambres, sed y sueño, sobretodo tu viejo amigo, has debido de hacer un muy largo camino para llegar a este nuestro nuevo hogar.

-Bueno, Zant me dio algo de comer cuando me recogió en el desierto, pero sed y sueño si que tengo, hace días que no pego ojo y más aún que no tocan mis labios algo líquido.

-Eso tiene arreglo, he mandado a Gascón a preparar la tienda comedor, allí tendréis toda la comida y bebida que deseéis, cuando hayáis saciado vuestra garganta y estómago podréis ir a vuestras tiendas a descansar todo el tiempo que necesitéis, de momento no tenemos prisa, la tormenta que se aproxima aún esta lejos.

-Bien entonces gustosamente haré cuanto me has dicho.

-Por cierto Asertus, una vez hayas descansado tengo algunas preguntas para ti, ya podéis iros.

-Maestro, perdone pero ¿Cuáles son nuestros aposentos? No nos lo ha dicho.

-No te preocupes por ello Zant, Gascón os acompañará a vuestras tiendas en cuanto se lo indiquéis.

No hay comentarios:

Publicar un comentario