viernes, 14 de mayo de 2010

Visiones

Un par de semanas habían transcurrido desde que Illene llevó al escribano al campamento de Sombra de Luna en Ebura.

Tiberius se recuperó completamente, y noto que su magia volvió a ser la misma de siempre pero también ese sentimiento de esclavitud y tristeza acapararon su alma.

Con Rikimaru se enfrascaron en un fluido debate respecto a las señales que se percibían en la capa astral y en los movimientos de criaturas feroces hacia el desierto de Fui, sin contar con el extraño comportamiento de los cuervos.

En una de sus deliberaciones Zant el aprendiz de Rikimaru dijo algo que los dejo anonadados, les mencionó de un reino ubicado en la zona norte del Desierto de Fui.

Se llama Zan'A'dar un reino de Dragones – dijo tranquilamente Zant
Pero en ningún mapa se habla de ese reino – dijo Tiberius
Que raro, por que son cinco reinos – Complementó Zant
Porque no me lo dijiste antes? - reprochó Rikimaru
No me lo preguntaste – se limitó a decir Zant
Y donde dices que esta ese reino?- preguntó Tiberius
en Mortsunn Jaffam – respondió Zant
He estado ahí muchas veces – dijo Rikimaru – y nunca he visto si quiera ruinas de algún reino
Pues ahí esta, lo vi, estuve ahí – dijo molesto Zant y se retiro

Tiberius y Rikimaru se quedaron meditando en silencio, luego salieron a recorrer el bosque acompañados por Illene y Elias el Halcón que adoptó a Tiberius y que además le tomó cariño a la elfa y le llevaba periódicamente todo tipo de regalos que cazaba: aves y conejos en su mayoría.

Luego de unos días Rikimaru tuvo una Epifanía con Zan'A'dar, en su visión vio a un gran Dragón negro que lo llamaba y le mostraba las impresionantes puertas de un reino brillantes y lleno de vida. Luego se encontraba frente a las puertas, pero dandole la espalda, vestido con una armadura de cristal negro con una espada de acero cromado. Al frente veia como tres dragones luchaban contra un ser repugnante, perverso y codicioso; luego ese ser tomo la forma de Lizzardo que lo miró se sonrío y le dijo “Te vez bien de chicharrón”.

Rikimaru ese día estuvo de un humor muy de perros, irascible y gruñón.

Tiberius también tuvo visiones, pero las suyas fueron diferentes vio entre sombras y nubes a un gran Dragón negro que le decía “cinco los reinos nativos que quedan, cinco los reinos nativos que están antes del tiempo”. En su visión recorría cada uno de los reinos hasta llegar al más grande, brillante y poderoso reino, ahí el Dragón negro le dijo “cinco los reinos nativos y cinco los secretos, no deben caer en las manos de él”. Tiberius giró hacia donde miraba el Dragón y vio a Lizzardo que se reía a mandíbula abierta y decía “Como si los insectos pudieran evitarlo”.

Una semana después Rikimaru, Tiberius, Illene, Zant y Elias iban rumbo al Desierto de Fui a donde se supone que esta el primero de los Reinos de los Dragones: Zan'A'dar.

martes, 16 de febrero de 2010

La Reunión

Todos entraron en una gran tienda que se encontraba ocupada por dos filas de sillas, solo quedaban sin ocupar la de los tres últimos en llegar, el drow se quedo de pie y comenzó a hablar a los Sombra de Luna y a Jazhar.

-Bueno, os he reunido ahora para informaros, este sera el nuevo campamento base de Sombra de Luna, ya se que estamos en el desierto y la vida aquí no es nada fácil, pero no os preocupéis, no nos faltará nada, incluso se ha comenzado a usar magia para hacer de este lugar un oasis, el desierto ha cambiado después del asunto del demonio de los mil ojos, algunos de vosotros sois nuevos aquí, así que no sabréis de lo que hablo, para ello os recomiendo acudáis a la vieja biblioteca todo se encuentra allí redactado y bien recogido por los cronistas, solo saber que mi aspecto es una de las consecuencias de lo acaecido en aquella aventura, bien os diré que estamos esperando una señal no os acomodéis demasiado de momento, pues tendremos que partir en cuanto reciba cierto cuervo, respecto de la lucha por la pluma... Seguiremos dando tanta guerra o más que la que hemos dado en otro tiempo, volverán a ondear los estandartes con el símbolo de nuestro clan, volveremos a luchar como hermanos pues eso es lo que somos y lucharemos y venceremos hermanos, nos honra la presencia de Jhazar con nosotros un antiguo hermano que pasará con nosotros unos días antes de regresar con los miembros de la Torre Defensora por un asunto que hemos de solucionar en privado Jhazar en cuanto estés recuperado hablaremos de cierto asunto, me encontraras en mi tienda es la misma que siempre ya sabes, el resto podéis asentaros en las tiendas como gustéis, en caso de necesitar alguna cosa poneros en contacto con Gascón, él os facilitará lo que sea, para reuniros conmigo decírselo también a él o a Heilor ellos se ocuparan de ponernos en contacto, de todos modos me veráis a diario así que en ese aspecto no tendremos problemas, eso es todo ahora sino tenéis dudas podéis iros a descansar o lo que os apetezca, Jazhar ya sabes...

Tras el discurso todos salieron de la gran tienda, Rikimaru volvió a sus aposentos y escribió en un pergamino unas palabras, el destinatario era Tiberius, cogió su mejor cuervo mensajero y le amarro el trozo de pergamino a su pata, le dio una golosina y lo dejó partir...

-Vuela, amigo, vuela, necesito saber algo de Tiberius, necesito saber que ocurre... Vuela rápido...