La arena golpeaba sin pausa la piel se resentia a cada paso, pero la determinada marcha que se habia autoimpuesto lo obligaba a dar un paso mas hacia la fogata que ya se vislumbraba.
Solo una fogata ,inteligentemente dispuesta ,seguramente Rikimaru habria escondido el campamento de miradas ajenas a su invitacion.
Ya el cansancio se presentaba en el lento paso que con cansino esfuerzo seguia dando.
Agudizo la vista creyendo ver una silueta que se acercaba a su encuentro.
No era un espejismo ,alguien venia a su encuentro, amigo o enemigo? Ese era el dilema.
Maldito lugar para enfrentar una batalla penso.
Siguió a su paso ahora tomando la empuñadura de su espada férreamente.
Solo unos metros lo separaban ya de la figura.
jueves, 24 de septiembre de 2009
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