Echo de menos los días en los que los dragones vagaban libres , eran abundantes y matabas por amor al arte. Ahora se trata de un exterminio ; o tu , o él. Si los adversarios se vuelven "enemigos" hemos de volver atrás y recordar viejos valores .
Honor , honradez , orgullo. Los paladines debieron de ser los primeros en olvidarse de quienes eran en realidad y ahora están muertos. Todos y cada uno de ellos. Y el cardenal . Sólo porque quise.
Devon caminaba por un árido desierto, cerca de la medianoche. El cielo estaba completamente despejado y la silueta de su armadura podía divisarse desde las dunas adyacentes. No había tiempo que perder , pues su retraso podría haber causado cientos de bajas entre sus nuevos aliados.
Ya han pasado 3 días desde que empezó su huida. Había que evitar los caminos conocidos , moverse de noche , pero ahora dejaron de importarle las formas.
Ahora sentía lástima por el burro , pero no podía seguir alimentándolo. Pero su cabeza le indicó rápidamente que había asuntos urgentes de los que preocuparse .
-Sombras - pensó acerca de las figuras que divisó . Se movían rápidas en la distancia , en su misma dirección -mejor no correr riesgos - pensó mientras preparaba su ballesta , cargaba una flecha y seguía a los caminantes con sigilo.
martes, 13 de octubre de 2009
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"De los dragones, ni hacer caldo con escamas
ResponderEliminarDe los valores, poco menos y queda nada.
Pero lo mismo da hermanos, menos es más."
Pero no, una sombra no puede llegar a ser sombra de si misma. Podrá llegar a ser otra cosa, pero entonces no será una sombra. Y las criaturas podrán disfrazarse y jugar a las guerras y a las sombras, pero ninguna sombra necesita de disfraz. Una sombra es su PALABRA, su coraje sin medias tintas, su pecho descubierto y su ausencia de hipocresía.
Recuerdos del lejano más allá.
Urundaël.